Mírame y dispara

28.2.15


13638268Kathia Carusso, una joven adolescente de la alta aristocracia italiana, regresa a Roma tras pasar muchos años en un internado. Allí se reencuentra con Cristianno Gabbana, un conocido de la familia con quien nunca ha tenido muy buena relación. Cristianno es terriblemente atractivo, impulsivo, y no parece tener más preocupaciones que las peleas con otras bandas y el flirteo con chicas de piernas largas. Al empezar el curso, Kathia y Cristianno verán que comparten no solo la misma clase sino también el mismo grupo de amigos. Lo que empezará como odio irá desembocando en una tensión cada vez más fuerte... Y, cuando finalmente ambos se atrevan a aceptar sus verdaderos sentimientos, deberán sortear obstáculos que nunca habrían imaginado...
Este es un libro que no está en nuestro país y que me prestó alguien que lo leyó en físico. Y estaba muy entusiasmada, porque durante el 2012 y 2013 lo vi tanto en blogs españoles y después hubo tanto revuelo porque la autora tenía que autopublicar el segundo y tercer libro de la trilogía que me imaginé algo espectacular.

Pero no lo fue. At all.



Empezando por lo primero que notamos desde la primera uno: los personajes. Los odié.

Me hicieron acordar a la protagonista de Cosas de brujas de Brittany Geragotelis, un libro que Penguin trajo el año pasado y que a nadie le gustó porque la chica era demasiado orgullosa y hablaba siempre de ella. Si bien este no es el caso en particular, sí creo que la autora quiso hacerlos demasiado perfectos y glamourosos por su posición y familia mafiosa, pero lo que logró desde mi perspectiva es que se vuelvan bastante inverosímiles. De eso deriva de que, en muchos casos, las conversaciones entre ellos y algunas veces con los amigos sean bastante irreales y mal estructuradas.

Además de esas ganas de hacerlos perfectos y glamourosos, son sexuales y superficiales pero de una forma no sexy... no sé exactamente cómo decirlo. Las situaciones subidas de tono (en la biblioteca, en el capó del auto de Cristianno y otros) no son para nada creíbles ni eróticas, lo que hace que los personajes parezcan algo forzados dentro de esas situaciones; no se ven naturales. Me sentí muy incómoda mientras leía esas escenas. Y a excepción de la última, todas son bastante estructuradas y siguen un ritmo determinado, haciendo que se vean totalmente plásticas.

También en ciertas escenas la autora intenta darles una profundidad que se pierde enseguida por la personalidad de los personajes. No logra generar esa idea, por ejemplo, en el refugio de Cristianno, que por momentos se destapa ante Kathia pero en realidad sigue siendo el mismo de siempre. No puede haber momentos de tranquilidad y profundidad cuando toda la novela es demasiado superficial.

En cuanto a la forma de escribir no hay demasiada descripción, y eso se vuelve en contra de la historia en las acciones. En ciertos momentos no se mencionan cosas que dos oraciones más tarde hacen una aparición estelar, como x objeto que no existe en una escena pero que a la siguiente sirve para matar a alguien (les juro que estoy intentando ser lo más clara posible sin tirar un spoiler); da la sensación de que, al no describirla antes, la autora lo pone ahí sólo por conveniencia. Igual pasa con las explicaciones: que un personaje masculino intentara violar a un personaje femenino mucho tiempo atrás se explica recién cuando le pasa algo parecido a otro personaje femenino y no antes; de nuevo, parece como si la autora se lo hubiera inventado como para dar una excusa de por qué pasa lo que pasa.

Además no describe escenarios, y el 99% de sus lectores no son de Italia, por lo que no resulta atractivo a la vista del que lee. Se va en otros detalles que, en mi opinión, son cosas que tendrían que pasarse por alto; por ejemplo, cada uno de los nombres de los autos y motos que usan a lo largo del libro. No es como cuando una canción o un libro se menciona y el lector lo busca, sino que al común de la gente esto no le interesa, así que el único efecto de dar es frenar la lectura haciéndose una idea de cómo puede ser el vehículo.

Todo lo anterior por momentos desaparece cuando nos acostumbramos a ciertas escenas, pero cada dos por tres todo vuelve a aparecer. En las escenas con Valentino, por ejemplo, más allá de que entiendo que sea por lo que se da después, se precipitan mucho y vuelve la idea de que todo es inverosímil. Se vuelve una y otra vez sobre los mismos errores.

Como con Valentino, que el romance pase casi 200 páginas dentro del libro no significa que no parezca precipitado. A pesar de todo el tiempo que se tomó la autora como para que se dé, de la nada ambos cambian su pensamiento y comienzan a fijarse en el otro de forma romántica como por arte de magia. E igual pasa con Cristianno: la relación amor-odio pasa tan de repente que lo único que te genera es irritación.

Creo que intenta ser un Romeo y Julieta contemporáneo, pero no lo logra. A las familias las hace parecer muy mafiosas y muy malas, pero no hay demasiado que lo pruebe. Además de un par de escenas, todo el resto se desenvuelve alrededor de los dos personajes principales. No logra un ambiente y una sensación mafiosa que es la que pretende ver un lector.

La mafia no aparece hasta como la página 300, y las escenas mafiosas son cortas y no generan mucho más que sensación de relleno. En realidad es una excusa para justificar la personalidad de los dos personajes principales, porque todo se desenvuelve alrededor de ellos, su romance y dramatismo. Se pinta la mafia como lo principal cuando en realidad sólo aparece en limitadísimas escenas.

Y en cuanto a la mafia, siento que la autora no investigó demasiado: entiendo la idea de no dejar marcas visibles, pero ¿la mafia italiana va a torturar a alguien pegándole con toallas mojadas? Perdón por ese pequeñísimo spoiler, pero en serio. Me pareció totalmente ridículo y me enojó. Acá tenemos la última dictadura que en el Nunca Más nos cuentan varias formas de tortura que utilizaban, e incluso la autora tiene en su país lo que fue la Inquisición, para poner uno de los ejemplos más notorios. La sensación que me dejó esa escena es que no investigó absolutamente nada para armar esa escena. Me puse a buscar formas de tortura de la mafia italiana y hay un montón de links en Google donde prácticamente las describe con detalles, y en ninguna encontré una tortura tan boba como pegarle con toallas mojadas al torturado. Ahí es donde me di cuenta de que la mafia en este libro es una excusa para contar el romance de Cristianno y Kathia, y que sus familias sólo están ahí para darle una ambientación Capuleto-Montesco.

Apenas Kathia se entera del proyecto Zeus automáticamente se convierte en la "perfecta mafiosa", como la describe Cristianno. Pasa a estar a gusto con la mafia de un momento para el otro, y es inverosímil y molesto. ¿De la nada es súper ágil, sabe disparar y luchar? Mmm... otra vez esa idea de inmediatez y de mafia-como-excusa. Me molestó. Muchísimo.

No sé qué más puedo decir. Sinceramente fue una pérdida de tiempo gigante, y me da lástima porque los españoles lo pintaban como el libro. Pero en fin, ¿lo leerían? Sin basarse en mi reseña y leyendo la sinopsis, ¿querrían traerlo a Argentina?

3 comentarios:

  1. Yo sinceramente ame esta saga, es verdad que en el primer libro no hay mucho de la mafia pero porque se introduce. Recien en el segundo se nota mas. Yo encantada los traeria a Argentina porque realmente me encantaron. En cuanto a lo de las toallas es por el tema de que no deja marcas, a mi me parecio bastante razonable, porque cualquier otra tortura deja marcas (entendiendo el caso de quien es el personaje torturado).

    Me gusto conocer tu opinion,

    Saludos (:

    ResponderEliminar
  2. Hola! Este libro lo tengo en PDF hace un buen tiempo ya y lo bajé porque me llamaba la atención la sinopsis, así que si es por la sinopsis sí me gustaría que lo trajeran a Argentina pero si es por tu reseña ya estoy dudando, es decir, ganó un premio, ¿tan malo es?. Me parece que se va directo a la papelera o tal vez le de una oportunidad. Un besoo! :)

    ResponderEliminar
  3. Yo soy española y si te he de ser sincera e libro nunca nunca nunca me llamó la atención.

    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar

¿Algo para decir?